Sin querer, todas mis entradas acaban siendo negativas, pero es que sin tirarme al drama o querer hacer más grande todo... Así ha sido, no he tenido una buena noticia en mucho tiempo y eso de alguna manera me ha hecho más fuerte pero por otro lado siento que no es justo y que la vida se está pasando conmigo.
Aquí van las dos noticias importantes:
1. Mi ex, quien estaba dispuesto a apoyarme en esto de ser madre y tener una familia y que más o menos se había mostrado dispuesto y apoyador en un inicio, incluso fue a dejar las muestras necesarias cuando la IA y después con la FIV e incluso quedaron de más para todos los intentos necesarios, ayer me habló, más bien me escribió por whatsapp, para decirme que lo entendiera pero que no podía hacer algo que iba a acabar mal para los dos. Le di todas mis razones de porqué era importante que fuera él. En resumen, y se los aseguro, no es para tenerlo anclado a mi, era por una cuestión de seguridad, saber quién era el papá, poder hablarle de él, compartirle parte de su vida y sus gustos; otra cuestión de salud, es sano, no fuma, no toma, hace mucho ejercicio, es atlético, inteligente, un abogado exitoso y comprometido, responsable, guapetón, con una familia linda y unida; y por último una cuestión afectiva, saber que ese bebé fue el producto de una relación importante de alguien a quien quise infinitamente y por quien estuve dispuesta a todo por el todo.
En mi iluso y romántico sueño de todo esto, él estaría de alguna forma presente y mi bebé tendría una figura paterna, unos abuelos amorosos que le enseñarían a montar a caballo y a esquiar en agua. Después de casi un año de haber sido parte, estar presente en las relaciones programadas, hablarme para saber cómo iba todo, apoyarme y motivarme, ayer me dijo que no puede hacerlo lo cuál significa que no puedo usar sus muestras congeladas, lo cuál nos lleva a la única opción que es la donación anónima.
No hubo palabras que lo convencieran, el no es definitivo y rotundo. Por una parte entiendo que legalmente es mejor para mi, así no tengo que depender de él para nada o pensar que en algún momento quisiera quitármelo o algo peor.
Creo que tengo que aceptar que dentro de todo era una forma de seguir ligada a él y que si quiero tener una familia, mi felicidad no puede depender de él y tengo que seguir adelante con mi plan, ahora sí un plan hecho y construido sólo para y por mi.
Estoy en el proceso de irme haciendo a la idea, por una parte implica cerrar el círculo con él para siempre y romper todo lazo porque no me hace bien y porque, aunque entiendo sus razones y son muy válidas, tengo un enojo increíble y una rabia absoluta porque no tuvo el coraje y la honradez de decirlo antes para haber ido trabajando con esto desde un inicio y no ahora después de casi un año y cuando ya se van perfilando las opciones. Todo lo que pienso sobre él en estos momentos no vale la pena escribirlo porque estaría cargado de muchísimo enojo y eventualmente pasará y las palabras se quedarán escritas así es que no vale la pena.
2. Debido a mi adorado útero unicorne con cuerno rudimentario no comunicante y mi querido endometrio que no quiere crecer y simplemente no le da la gana o inteligentemente acepta que mi útero no aguantaría un embarazo y por eso prefiere eliminar cualquier posiblidad, los médicos (4 consultas diferentes) coinciden en que lo mejor en mi caso es una gestión sustituta o subrogada que en México es legal dependiendo el caso y debido a mi malformación sería completamente justificable. Ninguno quiere arriesgarse a intentarlo de nuevo, consideran que perderíamos tiempo, mucho dinero y embriones sanos porque aunque lograran implantarse, los riesgos de aborto son muy altos.
¿Cómo me siento respecto a esto? la verdad creo que desde un inicio yo sabía que íbamos a acabar en esto pero los doctores quisieron darle oportunidad a todas las opciones posibles de manera que no me quedara con las ganas ni con la duda de qué hubiera pasado sí...
Hoy me siento derrotada, no veo luz por ningún lado. Tengo mucha rabia de no poder usar mis muestras porque además la donación anónima implica mucho más dinero que ya no tengo, me rompe ciertos paradigmas que tenía e ilusión de saber quién era el padre y por otro lado, me consuela saber que tengo la opción de la subrogación y que puedo encontrar alguien dispuesto a ayudarme a cumplir mi deseo de tener una familia siendo la única opción viable porque adoptar en México, siendo mujer soltera es prácticamente imposible, caro y conlleva un proceso muy desgastante.
La opción de la subrogación es real y repito, me tranquiliza, pero no deja de generarme frustración, tristeza y desesperación saber que algo que es tan natural por así decirlo, en mi caso no me deja, lo cual me lleva a pensar si en realidad vine a este mundo con otra función ya que mi cuerpo no está diseñado para ser mamá, este será tema para otra entrada. Sólo debo recuperar un poco de fuerzas después de tanto golpazo y ordenar mis ideas para poder escribir algo coherente y que exprese lo que siento.
Por hoy, necesito que termine el día, que termine la semana y probablemente el mes. Marzo ha sido devastador.
miércoles, 16 de marzo de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
En tierra de nadie
Hoy amanecí particularmente ansiosa. Hace ya una semana del negativo de la última FIV y hasta hoy en la tarde tengo cita con el médico para ver qué sigue.
He tratado de pasar unos días tranquila, sin hacerme muchas historias en la cabeza, pero es muy difícil no pensar. Me siento en tierra de nadie, no estoy en tratamiento pero tampoco sé hacia dónde voy, el paso del tiempo sigue siendo mi peor enemigo y me siento frustrada por no poder hacer nada para detenerlo. Quisiera poder tener una bola mágica que me fuera adelantando qué va a pasar, hacia dónde voy, cuáles son mis probabilidades.
Siguiendo las recomendaciones de una conocida que está en la misma situación de este terrible mundo de la infertilidad, le llamé a una de mis amigas de la infancia para ponernos al día y contarnos cómo hemos estado. Nos vimos el sábado en la mañana para desayunar en un lindo restaurante de un barrio con mucho encanto de la Ciudad de México. Hablamos durante 5 horas, recorrimos todos los caminos de nuestros pendientes, los ex esposos, las amigas en común, su extraña sensación de regresar al mercado de la oferta y la demanda después de varios años de divorcio, mi recorrido en la clínica y los médicos, nuestros padres, nuestros sueños, nuestras metas. Fue muy sanador para poder expulsar un poco toda la rabia contenida que tengo, fue útil para poder pasar un día más del fin de semana sin sentirme sola y triste, fue reconfortante saber que a pesar de la distancia, de nuestras diferencias y de nuestras historias paralelas, hay gente que siempre está y con la que siempre te sientes cómoda. Si bien me queda claro que quien no está pasando por esto no entiende un carajo sobre hormonas, procesos, técnicas, términos, hizo su mejor esfuerzo por animarme y hacerme sentir acompañada.
Por la tarde y todo el domingo, me refugié con mis papás, igual que todos los últimos fines de semana desde hace 10 meses.
Logré pasar el fin de semana más o menos estable, pero esta mañana me está costando mucho trabajo. Me siento triste, con el ánimo en el suelo, muy poco segura de mi misma y cada vez más convencida que la incertidumbre es el peor de los sentimientos. Me empiezo a sentir perdida y me da miedo dejar de encontrarme y rescatarme en momentos de angustia.
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